
Un nuevo episodio de violencia se habría registrado en los últimos días durante un encuentro de fútbol infantil en Ayacucho, donde un grupo de mujeres protagonizó una agresión en las inmediaciones de la cancha, delante de los menores que participaban de la jornada.
La situación, registrada en imágenes que comenzaron a circular, muestra un momento de tensión y agresiones entre varias mujeres fuera del campo de juego. En medio de la escena, incluso se observa a un menor acercándose mientras registra con su teléfono lo que estaba ocurriendo y relata la situación.
Más allá de las circunstancias que hayan originado la discusión —y que deberán ser esclarecidas por quienes correspondan—, el episodio vuelve a abrir un debate que excede cualquier resultado deportivo: ¿qué están aprendiendo los chicos cuando los adultos convierten un encuentro de fútbol infantil en un escenario de violencia?
El fútbol infantil debería ser, ante todo, un espacio de encuentro, amistad, aprendizaje y diversión.
Para muchos chicos, jugar un partido significa compartir con sus compañeros, aprender a ganar y perder, respetar al rival y disfrutar de una actividad que muchas veces esperan durante toda la semana. (Fuente: Urgente Ayacucho)