
El párroco de la basílica Nuestra Señora del Socorro de San Pedro, Héctor Molfesa, fue víctima de un robo cuando delincuentes dañaron uno de los vidrios de su automóvil y sustrajeron distintos elementos del interior.
De acuerdo con lo informado por La Opinión Semanario, entre los objetos robados se encontraban ornamentos sagrados que el sacerdote utilizaba habitualmente durante la celebración de las misas.
El episodio provocó preocupación y malestar entre integrantes de la comunidad de San Pedro, particularmente por las características de parte de los elementos sustraídos y su relación directa con la tarea religiosa que desarrolla el sacerdote.
Molfesa es oriundo de Rauch y comenzó su formación religiosa siendo adolescente, cuando tenía entre 17 y 18 años. Fue ordenado sacerdote en 1990 y desde entonces desarrolló su actividad pastoral en distintas parroquias de la provincia de Buenos Aires y otras localidades del país.
Desde diciembre de 2012 está al frente de la parroquia Nuestra Señora del Socorro de San Pedro, templo que en septiembre de 2025 fue proclamado basílica menor y se convirtió en la primera basílica perteneciente a la diócesis de San Nicolás.
El episodio ocurrido ahora no constituye el primer hecho de inseguridad que tiene como víctima al sacerdote nacido en Rauch. En 2016, Molfesa sufrió el robo de una bicicleta que había utilizado durante varias décadas. Un año después, en 2017, le sustrajeron su teléfono celular mientras en la parroquia se desarrollaba una celebración de un casamiento. (Fuente: 0223)